Gobierno Nacional

Mujer Jefa de Hogar piedra angular de las familias de Tekoporã

Publicado el: Viernes, FEBRERO 10, 2017

Petrona de Vaca, representa a las miles de mujeres que son titulares de derecho del Programa más emblemático del gobierno nacional como lo es Tekopora, un Programa de Protección Social que hoy llega a los puntos más distantes del país. A distritos y comunidades donde la pobreza y vulnerabilidad se ha encargado de aislarlos aún más.  Petrona vive en Tacuatí, departamento de San Pedro, ciudad distante a unos 320 kilómetros de la capital, ella como muchas otras familias de Tekoporã, sorteó las vicisitudes de la vida con la fe puesta en la superación, hoy, incorporada activiamente en el Programa, nos habla acerca de sus hijos y del proyecto de elaboración de sus dulces.

Bajo la sombra de un frondoso árbol de mango adornado con variedad de orquídeas, nos recibió doña Petrona, mujer laboriosa, dedicada a su hogar con esmero y abnegación. Es madre de 2 hijos, un hombre y una mujer en edad adolescente, además de estar a cargo de la crianza de otro niño, también en edad adolescente.
 
Nuestra entrevistada, no es de mucho hablar, sin embargo, en nuestro dulce idioma guaraní destacó que “Me siento muy bien con esta ayuda que me brinda el Programa, mi familia está contenta también” dijo un poco tímida Doña Petrona.
 
Hablamos de sus plantas, las cuales la participante del Programa cuida con esmero, flores de todos los colores adornan el patio de su casa, la flor de su preferencia es la cala nos confía entre otras cosas.
 
Más adelante, habló de sus hijos “Tengo un escuelero, y mi hija también va a la escuela, ella terminó recién el 6to. Grado y en ellos es en quien invierto mi platita, ahora estoy ahorrando para la escuela esa platita que cobré” refiere sobre las Transferencias Monetarias que percibe a través de Tekoporã.
 
Hacendosa ella, se dedica a la elaboración de dulces caseros “siempre estoy activa, haciendo alguito para vender, hago dulce de leche, dulce de frutas, mermelada de naranja, de pomelo, les vendo a mis vecinos” afirmó con entusiasmo. Elabora sus dulces y mermeladas a partir de frutas de estación como los mamones, pomelos, naranjas.
 
Nos contó que su hija “Este año va a ir al 7mo. Y el otro niño que estoy criando, él está a mi cargo, a él me lo habían dejado también va ir al 7mo grado. Y mi hijo con discapacidad ya no pudo continuar la escuela” relató con cierto aire de tristeza, Añadiendo que, se esfuerza mucho por su familia.
 
 “Mi hija está estudiando, el niño que está a mi cargo es excelente en la escuela. Mi hijo que tiene discapacidad ya no quiere ir a la escuela, porque dice que siente vergüenza, probablemente haya pasado algún mal rato por eso no quiere ir, de adulto nomás el dejo de querer ir, de chiquito si, estaba muy entusiasmado con la escuela”. Dijo sobre su hijo que ahora tiene 16 años. Él, según el relato de la madre, tiene algún tipo de retraso mental y problemas para socializar lo que le ha llevado a tener que cambiar varias veces de escuela, no ausente de la discriminación Petrona trata de minimizar este dolor y muestra la entereza presente en la estirpe de la mujer paraguaya luchadora que lleva adelante ante cualquier tipo de adversidad a su familia.
 
En cuanto a salud, “todos tenemos nuestra ficha médica, siempre vamos al puesto de salud, yo tengo problemas por mi diabetes, y mi hijo que tiene problemas, y cualquier cosa, si le toma una gripe le agarra muy mal, el no escucha bien, no habla muy bien tampoco, y si o si, vamos al puesto de salud, gracias a Dios, conseguimos todo lo que necesitamos para él. Cuando vamos a otro doctor, implica otro gasto, tenemos que pagar pasajes, medicamentos, etc” señaló.
 
“Para mí es gran ayuda el programa Tekoporã, es una suerte contar con esa platita, que nadie te da porque si” enfatiza Petrona, una mujer que refleja el perfil de mujer líder de hogar, que asume el compromiso de invertir los recursos transferidos por el gobierno nacional en su familia, cumpliendo así la corresponsabilidad que permitirá a sus hijos en un mediano plazo salir de la línea de pobreza que a ella le ha tocado.