Gobierno Nacional

Los hogares de Tekoporã “24 años de amor que la pobreza no pudo opacar”

Publicado el: Viernes, FEBRERO 17, 2017

En cada rincón del país hay una familia de Tekoporã con una rica historia de vida que se contrapone incluso a la pobreza y vulnerabilidad. De ellos podemos rescatar virtudes intangibles que sobreabundan en sus vidas, tales como la hospitalidad, la nobleza, la generosidad y el amor inquebrantable que los une para sobrellevar situaciones difíciles que se atraviesan en su camino.

Un fragmento de cualquier historia de Tekoporã siempre refleja el sacrificio compartido y el deseo innato de cada compatriota de salir adelante a pesar de las adversidades. Y en ocasiones también surgen historias de amor como estas que trascienden al tiempo, y que se perciben al solo compartir con ellos un rico tereré en una amena charla donde nos cuentan detalles de sus vidas.

Llegamos a Paso Yobai, al barrio 8 de diciembre donde viven Clotilde e Higinio Gómez participantes del Programa Tekoporã y protagonistas de una historia de amor de la que nos percatamos apenas al ingresar a su hogar.

Clotilde es la que más habla y nos cuenta que llevan 24 años juntos, que tienen dos hijos, pero solo uno está ahora con la familia y en él depositan obviamente su esperanza ya que con las Transferencias Monetarias de Tekoporã podrán invertir en su educación, desean que termine el colegio para que pueda él como tantos hijos de familias vulnerables romper esa brecha generacional que los liga a la pobreza.

La incorporación de la familia al Programa de Protección Social fue de gran ayuda para nosotros nos dice Clotilde mientras recibe el tereré de las manos de su gentil compañero. Higinio, quien tuvo un derrame hace años se maneja con dificultad en las labores cotidianas, pero nada le impide seguir trabajando en la carbonería.

La familia incursiona en dos rubros chacra y carbonería, de la chacra se encarga Clotilde, potenciando ante todo la avicultura, mientras que Higinio se dedica a empaquetar el carbón que será distribuido y comercializado al menudeo en los alrededores y en la comunidad.

Trabajamos en esto porque podemos hacerlo juntos, nos dice Clotilde, recordando el pasaje difícil que les tocó vivir con la enfermedad de Higinio. “Para nosotros Tekoporã es una gran ayuda, gracias a eso podemos sacar la chacra adelante y mi esposo dedicarse a la carbonería”, enfatiza, evidenciando el sentimiento de tranquilidad que le genera el estar incorporada al Programa y el poder recibir con toda seguridad las TMC entregadas por la Secretaría de Acción Social.
 
Nuestro proyecto es terminar la casa, ahora mismo no puedo salir a trabajar afuera para poder traer más dinero porque tengo que estar cerca de Higinio, comenta Clotilde.

Su pareja ha quedado con una parálisis parcial por lo que no puede manejarse con las mismas habilidades de siempre, su recuperación ha sido lenta pero su fuerza de voluntad le ha permitido superarse más allá de los desalentadores pronósticos médicos y hasta ha podido volver a realizar algunas tareas que creía no poder hacerlas, como por ejemplo la albañilería, oficio al que se dedicaba antes de su enfermedad.
 
La recuperación, aunque lenta da sin embargo mucha esperanza a la pareja e Higinio con una sola mano a empezado de nuevo a realizar algunos trabajos pequeños en albañilería con el deseo de poder recuperar su destreza total para dedicarse de lleno a lo que realmente lo apasiona.

Clotilde nos cuenta que en ocasiones la tristeza se apodera de él ante la impotencia de no poder justamente hacer lo que tanto le gusta, pero, nos dice la mujer con esa fuerza arrolladora que tiene la verdadera compañera, que ella lo alienta, y lo estimula a que no pierda la Fe y que pronto podrán convertir en realidad el sueño que tienen juntos, “terminar su casita”.
 
Antes de cerrar la entrevista y dejar atrás esta historia Clotilde nos cuenta algo más, con un brillo en los ojos y el rostro iluminado nos dice que ese día están cumpliendo un aniversario más, 24 años de estar juntos, de recorrer un camino de luces y sombras, de tomar decisiones para buscar una esperanza y de no dejarse vencer ante las dificultades. Las más de dos décadas definitivamente no borraron el entusiasmo que los embarcó juntos en el desafío de formar un hogar, una familia que hoy cuenta con un respaldo que permitirá a su hijo y quizás a sus nietos tomar rumbos diferentes pero no tan inciertos como el que les tocó a ellos.

 Finalmente, las acciones emprendidas por el gobierno nacional a través de Tekoporã pretenden dejar esa base en cada hogar paraguayo, construir el cimiento mediante una cobertura segura que le permita a cada familia acceder a lo más importante, la educación, la salud y la nutrición segura.  En la expresión de cada participante quizás no encontremos el reflejo de ser la solución de la totalidad de sus problemas, pero percibimos la empatía al consensuar el objetivo mutuo de cortar la brecha que ancla a sus hijos a la pobreza, esa situación que la SAS busca contrarrestar en diversos puntos del territorio nacional a través de sus Programas de Protección Social.