Gobierno Nacional

Tenonderã hoy cosecha frutos de Tekoporã

Publicado el: Viernes, OCTUBRE 6, 2017

Migrar en los Programas Sociales de la Secretaría de Acción Social, SAS, significa para las familias participantes dar un paso adelante. Dejar atrás la protección para dar lugar a la auto sustentabilidad, es lo que experimentan muchos de los titulares de derecho que cumplieron las 72 cuotas en Tekoporã y que actualmente se encuentran incorporados a Tenonderã. 

Compartimos en este material el testimonio de Celsa Duarte Martínez del distrito de Guazú Cuá, Pilar, titular de derecho del Programa Tenonderã, que migró del Programa de Protección para dar, como ella misma lo manifiesta uno de los pasos más importantes de su vida, que le permitieron lograr la libertad y estabilidad financiera.
 
Celsa, comienza la entrevista significando la importancia que tienen los Programas Sociales de la SAS para familias en situación de pobreza que no tienen oportunidad de acceder a recursos que le permitan salir de la vulnerabilidad. 
Que el Estado pueda visualizar la pobreza como una situación coyuntural, que tiende a revertirse con un cambio de paradigma en cuanto a las opciones y oportunidades, se convierte indudablemente en un aliciente para las familias en situación de vulnerabilidad.
 
Celsa Duarte, así lo entiende y espera que esta asistencia continúe, porque si bien los resultados podrían verse a mediano o largo plazo, para ella particularmente hoy arroja resultados que cambian rotundamente la proyección de vida de su familia.
 
“Por ejemplo el proyecto que yo tenía no hubiera sido posible si no cumplía con la corresponsabilidad de las TMC, en el primer programa al que ingresé, que fue Tekoporã, y mucho menos hubiera podido ingresar a Tenonderã, donde pude concretar la producción de leche y queso paraguay, que fue el perfil de negocios que había elegido”, dice Celsa.
 
Celsa es madre de 6 hijos, todos estudiantes, una hija es enfermera, y otra llegó a recibirse de ingeniera comercial, lamentablemente falleció, pero ambas con el esfuerzo y proactividad de la madre pudieron culminar una carrera universitaria.
 
Le consultamos sobre los inicios de su emprendimiento, que requirió una inversión inicial para la compra de la vaca, mediante la cual produciría queso y leche. Nos comentó que en el invierno llegó a producir hasta 4 kilos de queso por día, lo que le permitió comercializar a un valor de 28.000 guaraníes por kilo. La masiva venta no solo le generó ganancias, sino además le dio oportunidad de cubrir una serie de cuentas, “sin pedirle nada a nadie”, enfatizó la participante.
 
“Con mi ganancia además yo amplié mi producción, actualmente vendo un promedio de 90 kilos al mes, a un costo de hasta 25.000 guaraníes incluso, con lo que tengo un ingreso de aproximadamente 2.250.000 guaraníes, a veces hasta alcanzó a vender 100 kilos”, nos dice emocionada Celsa.
 
La participante que fue capacitada en el área de finanzas por Gestores Empresariales del Programa Tenonderã, logró además reinvertir su dinero en la compra de otros animales pequeños, como cerdo y pollo, armando una pequeña granja destinada al auto sustento familiar.
 
Esta madre, y ahora abuela de dos nietos es una mujer proactiva, consciente que debe trabajar para obtener sus metas, orgullosa nos dice que no debe dinero a nadie, y que ha utilizado bien sus recursos.  
 
“Siempre trato de utilizar bien mi cabeza, no la tengo de balde. Soy madre soltera y no tengo ayuda de nadie, me esforcé por criar a mis hijos, y lo que me hace más feliz es que me están retribuyendo el sacrificio con sus estudios”, no dice con el rostro iluminado por el orgullo de haber cosechado lo que ha sembrado durante tantos años con amor y esfuerzo.
 
Finalmente, Celsa expresó su agradecimiento al Gobierno Nacional, manifestando  “el Gobierno piensa en nosotros, sin esta ayuda no podríamos salir adelante, solo esperamos que esto continué, porque sin apoyo no existe oportunidad para la gente que necesita”, nos dice segura de que mediante el compromiso asumido a través de los Programas Sociales de la SAS, ha podido dar un giro a su historia, brindando a su familia la posibilidad de salir de la pobreza y proyectándola a un futuro más promisorio.